✅ HIGHLIGHTS – El mejor insecticida para controlar y eliminar los trips
- • La plaga de los trips: Insectos chupadores microscópicos como el Thrips tabaci o la Frankliniella occidentalis, que se esconden en botones florales y causan daños plateados en hojas y frutos.
- • Control complejo: Su rápido ciclo de vida y resistencia a insecticidas exige un manejo integrado con monitoreo (trampas azules), control biológico (con ácaros como Amblyseius swirskii) y soluciones específicas.
- • Solución natural de alta eficacia: QUELAFERT® QUELAKAN – Extracto natural de plantas formulado específicamente para combatir el trips y otras plagas chupadoras, con acción por contacto e ingestión.
- • Resultados clave: Eficacia probada, compatible con la lucha biológica y deja residuo cero, siendo una herramienta vital para cultivos sensibles como hortícolas y frutales.
Encontrar el tratamiento más efectivo contra los trips (Thysanoptera) es uno de los mayores desafíos en la agricultura moderna y la protección de cultivos. Esta plaga minúscula pero extraordinariamente dañina, capaz de arruinar cosechas completas y transmitir enfermedades virales devastadoras, exige una respuesta inteligente y multifacética. La pregunta «¿cuál es el mejor insecticida para trips?» no tiene una respuesta única basada solo en la potencia química, sino en la eficacia integrada, la sostenibilidad y la prevención de resistencias. En esta guía técnica exhaustiva, analizamos a fondo la biología de los distintos tipos de trips, sus daños, todas las estrategias de control disponibles y presentamos QUELAFERT® QUELAKAN como la solución natural, específica y de alto rendimiento para eliminar esta plaga en cultivos convencionales y especializados, incluyendo aquellos con los límites de residuos más exigentes del mercado.
¿Qué son los trips? Biología, comportamiento y por qué son una plaga tan difícil de controlar
Los trips son insectos pertenecientes al orden Thysanoptera, un nombre que hace referencia a sus alas «fimbriadas» o con flecos. Con un tamaño que rara vez supera los 2 milímetros, su pequeño tamaño corporal es su primer mecanismo de defensa, permitiéndoles ocultarse en los rincones más inaccesibles de la planta: dentro de los botones florales cerrados, en la unión de los pétalos, bajo los sépalos y en el envés de las hojas jóvenes. Su ciclo de vida, que pasa por huevo, dos estadios larvarios activos, una fase de prepupa y pupa (generalmente en el suelo o grietas), y adulto, puede completarse en apenas 15-20 días en condiciones óptimas de temperatura (20-30°C). Esta elevada tasa reproductiva y la solapamiento de generaciones hace que en un mismo momento coexistan todos los estadios, complicando enormemente cualquier tratamiento.
Su aparato bucal es raspador-chupador. No pican la hoja, sino que la raspan con sus estiletes y succionan el contenido celular que fluye, lo que explica el patrón de daño característico. Pero la verdadera dificultad para su control efectivo radica en dos factores clave: su comportamiento críptico (son difíciles de alcanzar con insecticidas de contacto) y su notoria capacidad para desarrollar resistencias a los principios activos químicos. Este fenómeno de resistencia a insecticidas es especialmente rápido en especies como Frankliniella occidentalis, convirtiendo a los trips en una plaga recurrente y de manejo complejo que demanda soluciones innovadoras y estrategias rotativas dentro del Manejo Integrado de Plagas (MIP).
«Una atmósfera explosiva puede estar formada por mezclas de aire con sustancias inflamables en forma de gases, vapores, nieblas o polvos, y exige medidas específicas de diseño y mantenimiento para evitar el riesgo de explosión.»
Tipos de trips más frecuentes: identifica y combate la plaga específica en tu cultivo
No todos los trips son iguales. Una identificación precisa es el primer paso para un control eficaz. Conocer la especie predominante permite afinar la estrategia, ya que varían en sus plantas huésped preferidas, los daños característicos que causan y su eficiencia como vectores de virus.
Thrips tabaci (Trips del tabaco o de la cebolla)
Esta es una especie polífaga y de gran importancia en cultivos al aire libre. Es particularmente dañina en cultivos de la familia Alliaceae, como cebolla, ajo y puerro, donde sus picaduras provocan manchas plateadas o blanquecinas que deprecian comercialmente el producto. También ataca a cultivos de tabaco, algodón y diversas ornamentales. Aunque es un vector menos eficiente que otros, puede transmitir el Virus de la Necrosis del Tabaco (TNV) y el Virus del Bronceado del Tomate (TSWV) en ciertas condiciones.
Frankliniella occidentalis (Trips de las flores occidentales o trips de California)
Considerada la especie más problemática a nivel mundial en invernaderos y cultivos hortícolas de alto valor. Es extremadamente polífaga y tiene una fuerte preferencia por flores y botones florales. Es el vector primario y más eficiente del Tomato Spotted Wilt Virus (TSWV o Virus del Bronceado del Tomato) y del Impatiens Necrotic Spot Virus (INSV), virosis que pueden causar pérdidas totales. Sus daños directos en pimiento, pepino, berenjena, judía, fresa y un sinfín de cultivos ornamentales (como ciclamen y gerbera) son muy graves, causando deformaciones en frutos (ej: «mano de gato» en pimiento), cicatrices plateadas y aborto floral.
Heliothrips haemorrhoidalis (Trips de los invernaderos o trips negro)
Se distingue por su color oscuro y su tendencia a atacar el haz de las hojas de plantas de hoja ancha, tanto hortícolas como ornamentales (cítricos, aguacate, rosal, ficus). Sus daños suelen manifestarse como un punteado o plateado muy visible en la superficie superior de la hoja, acompañado de pontos negros (sus excrementos). Aunque es menos relevante como vector de virus, sus infestaciones densas provocan defoliación severa y debilitamiento de la planta.
Taeniothrips simplex (Trips del gladiolo)
Es una plaga específica y grave para los cultivos de gladiolo. Ataca principalmente a los cormos (bulbos) en almacenamiento, donde se producen las larvas, y a la parte aérea durante el crecimiento. Los daños en las flores (manchas decoloradas, deformaciones) y en las hojas (raspados plateados) deprecian totalmente el valor comercial de esta flor de corte.
Liothrips oleae (Arañuelo del olivo)
Es una plaga monófaga que ataca exclusivamente al olivo. Se localiza principalmente en el envés de las hojas, donde forma agallas o abultamientos característicos (acarodomacios) que le sirven de refugio. Dentro de estas agallas, los trips se alimentan, provocando una deformación y curvatura de la hoja, clorosis y, en ataques fuertes, una importante caída de hoja que compromete la cosecha del año siguiente.
Haplothrips tritici (Trips del cereal) y Haplothrips cottei (Trips del clavel)
Son ejemplos de trips con huéspedes más específicos. H. tritici afecta a trigo y otros cereales, alimentándose de las hojas y espigas. H. cottei, como su nombre indica, es una plaga clave en el cultivo del clavel bajo abrigo, dañando flores y botones y causando malformaciones que arruinan su valor ornamental.
Daños de los trips: desde deformaciones hasta la transmisión de virus devastadores
Los perjuicios causados por esta plaga chupadora son múltiples, sinérgicos y a menudo irreversibles, impactando directamente en la rentabilidad del cultivo. Podemos clasificar sus efectos en tres niveles de gravedad creciente:
- Daños directos por alimentación (raspado y succión): Al raspar las células epidérmicas para alimentarse, los trips destruyen la clorofila y crean células aéreas muertas que reflejan la luz. Esto se manifiesta visualmente como manchas plateadas o blanquecinas, punteaduras y estrías sobre hojas, pétalos y frutos. En ataques intensos, este tejido puede necrosarse. En frutos como pimiento, pepino o fresa, estas cicatrices plateadas se combinan con deformaciones («frutos bufados», «mano de gato»), haciendo que el producto sea incomercializable. En flores, el daño provoca decoloración de pétalos y aborto o malformación de botones florales.
- Debilitamiento fisiológico de la planta: Una infestación sostenida de trips, que actúan como insectos chupadores de savia, conduce a un estres fisiológico generalizado. La planta, al tener reducida su superficie fotosintética activa por las lesiones, ve mermada su capacidad para producir energía. Esto se traduce en una reducción del crecimiento, menor vigor vegetativo, clorosis generalizada y, en casos severos, defoliación prematura. Todo ello culmina en una merma del rendimiento y una cosecha de menor calidad.
- Transmisión de virus (Virosis): El daño más grave y costoso. Este es el impacto económico más significativo. Varias especies de trips, especialmente Frankliniella occidentalis, son vectores eficientes de virus del género Tospovirus. Los más importantes son: TSWV (Tomato Spotted Wilt Virus – Virus del Bronceado del Tomato): Infecta una gama enorme de cultivos (tomate, pimiento, lechuga, cacahuete, ornamentales). Causa manchas anulares necróticas en hojas y frutos, detención del crecimiento, enroscamiento de hojas y, frecuentemente, la muerte de la planta. INSV (Impatiens Necrotic Spot Virus): Similar al TSWV, es devastador en cultivos ornamentales (impatiens, ciclamen, gloxinia) y en algunas hortícolas. La particularidad letal de esta transmisión es que un solo insecto, al alimentarse de una planta infectada, puede adquirir el virus y transmitirlo de por vida a todas las plantas sanas que visite. Además, las larvas son las que adquieren el virus con mayor eficacia, pero son los adultos alados quienes lo dispersan a larga distancia. Controlar la población de trips es, por tanto, la principal medida para prevenir estas virosis incurables.
Estrategias de control integrado: claves para combatir y eliminar el trips de forma sostenible
Derrotar a los trips requiere abandonar la mentalidad del «insecticida mágico» y adoptar un sistema de Protección Integrada de Cultivos. Este enfoque combina tácticas de forma racional y secuencial, siendo la prevención la piedra angular.
Monitoreo y detección: el uso de trampas cromáticas azules y la observación visual
El monitoreo semanal es no negociable. Las trampas adhesivas de color azul son altamente atrayentes para los trips adultos y son la herramienta fundamental para: detectar la entrada de la plaga en el invernadero o parcela, seguir la evolución de la población (umbrales de acción) e identificar las especies presentes. Se deben colocar justo por encima del cultivo (unas 20-30 trampas/ha en invernadero). La observación visual de flores y brotes con una lupa es complementaria para detectar estadios inmaduros.
Control biológico: introducción de depredadores naturales como Amblyseius swirskii y Orius laevigatus
Esta es la estrategia central para un control sostenible a medio-largo plazo. Amblyseius swirskii: Este ácaro depredador es el auxiliar más utilizado contra trips. Se alimenta de huevos y larvas de primer estadio. Es muy eficaz en condiciones de calor y humedad alta y se establece bien en cultivos como pimiento, pepino y berenjena. Las sueltas deben ser preventivas, al inicio del ciclo. Orius laevigatus: Este chinche depredador (antocórido) es el enemigo natural más voraz de los trips adultos. Es fundamental en cultivos con floración (pimiento, fresa, ornamentales), donde se refugia y se alimenta. Suele introducirse unas semanas después que el swirskii.
Prácticas culturales preventivas: manejo de malas hierbas, restos de cultivo y barreras físicas
- Eliminación de malas hierbas y restos del cultivo anterior: Muchas malas hierbas (bledo, verdolaga) son huéspedes alternativos de trips y virus. Su eliminación rompe el ciclo.
- Mallas anti-insectos en ventanas y laterales: Una barrera física de malla de 0.2 x 0.8 mm en las entradas de aire es la mejor inversión para prevenir la entrada de adultos alados.
- Reflectantes acolchados (mulching): El uso de plásticos plateados o aluminizados en el suelo desorienta a los adultos alados que llegan volando, reduciendo la incidencia inicial.
Comparativa de insecticidas contra trips: cómo elegir la mejor solución para eliminarlos
Frente a una infestación que supera los umbrales de acción, es necesario recurrir a tratamientos fitosanitarios. La elección debe ser estratégica para preservar la fauna auxiliar y retardar la aparición de resistencias. Un análisis táctico nos lleva a agrupar las opciones:
- Insecticidas químicos de amplio espectro (Piretroides, Organofosforados, Neonicotinoides): Ofrecen un control rápido pero presentan grandes desventajas: son altamente tóxicos para la fauna auxiliar (destruyen el control biológico establecido), generan resistencias rápidamente y, muchos, tienen largos plazos de seguridad y problemas de residuos. Su uso debe ser excepcional y nunca en programas con control biológico activo.
- Insecticidas biológicos y más selectivos (Spinosinas, Lactonas macrocíclicas): Productos como el Spinosad son muy eficaces y tienen menor impacto, pero el uso repetido ya ha generado poblaciones de trips resistentes en muchas zonas. La Abamectina tiene buena eficacia pero también cierta toxicidad sobre ácaros depredadores.
- Productos de origen natural y bajo impacto (Aceite de Neem, Jabones potásicos, Tierra de Diatomeas, Extractos botánicos): Esta es la categoría más alineada con la agricultura sostenible y el Manejo Integrado. Actúan principalmente por mecanismos físicos (asfixia, deshidratación) o por ingestión con modos de acción complejos, lo que dificulta la resistencia. Su principal ventaja es la compatibilidad con la fauna auxiliar y los bajos o nulos residuos. Aquí es donde encaja perfectamente una solución como QUELAFERT® QUELAKAN.
QUELAFERT® QUELAKAN: el insecticida natural para combatir el trips con eficacia y seguridad
En el panorama de opciones para controlar la plaga del trips, QUELAFERT® QUELAKAN se posiciona como la solución técnica inteligente para el agricultor moderno que busca eficacia inmediata sin comprometer la sostenibilidad a largo plazo.
Mecanismo de acción y composición: el poder de los extractos vegetales
QUELAKAN es un insecticida-acaricida de origen natural formulado a base de una mezcla de extractos de plantas. Este cóctel de compuestos bioactivos actúa sobre la plaga mediante una doble vía de acción: contacto directo e ingestión, convirtiéndolo en el mejor insecticida para trips . Al ser aplicado, cubre al insecto y la superficie de la planta. Cuando los trips entran en contacto con el producto o se alimentan del tejido tratado, sus principios activos naturales interfieren con sus procesos fisiológicos, ejerciendo un control efectivo. Esta formulación está específicamente diseñada contra insectos chupadores como trips, mosca blanca y pulgón.
Beneficios clave: por qué es una solución superior para el control del trips
- Alta eficacia y especificidad: Actúa directamente sobre las plagas diana (trips, mosca blanca, pulgón) que amenazan los cultivos hortícolas y ornamentales.
- Compatibilidad total con el control biológico: Este es uno de sus mayores atributos. QUELAKAN está formulado para ser compatible con la fauna auxiliar y los programas de lucha integrada. Permite realizar intervenciones de «rescate» sin diezmar las poblaciones de depredadores y parasitoides que se han establecido en el cultivo, manteniendo vivo el ecosistema beneficioso.
- Perfil de seguridad y residuo cero: Al ser un producto de base vegetal, presenta un bajo riesgo de fitotoxicidad cuando se usa según las recomendaciones y es clave para producciones con límites de residuos estrictos. Su perfil lo hace ideal para Agricultura Ecológica y mercados exigentes.
- Bajo riesgo de generar resistencias: Su modo de acción complejo y basado en múltiples compuestos vegetales hace que sea muy difícil para la plaga desarrollar resistencias, a diferencia de lo que ocurre con los insecticidas químicos de molécula única.
Cómo y cuándo aplicar QUELAKAN para maximizar su efectividad contra la plaga
- Momento de aplicación: Se recomienda su uso tanto en estrategia preventiva, al inicio del ciclo o ante los primeros signos, como en estrategia curativa, para reducir poblaciones establecidas. Es crucial aplicarlo cuando el monitoreo con trampas indique un aumento poblacional.
- Método de aplicación: La clave del éxito reside en un mojado exhaustivo y completo. Dado que los trips se esconden en botones florales, brotes y el envés de las hojas, la pulverización debe alcanzar estas zonas de refugio de la plaga. Utilizar un volumen de caldo suficiente y boquillas que aseguren una buena cubierta.
- Integración en el MIP: QUELAKAN es la herramienta perfecta para ser utilizada en rotación o combinación con sueltas de insectos auxiliares. Se puede aplicar para reducir una población inicial alta y luego introducir Amblyseius swirskii para un control biológico de mantenimiento.
Control de trips en cannabis y marihuana medicinal: el desafío del residuo cero
El cultivo de cannabis, tanto para uso medicinal como adulto, enfrenta un desafío sanitario único con los trips. Esta plaga chupadora no solo causa daños directos en las hojas y cogollos, depreciando la calidad visual y el peso, sino que supone un riesgo intolerable para la salud del consumidor final y el cumplimiento normativo. Los estrictísimos límites de residuos de plaguicidas exigidos por los protocolos de calidad y las autoridades sanitarias (como la Farmacopea Europea para cannabis medicinal) descartan automáticamente el uso de la gran mayoría de insecticidas químicos sistémicos o de largo plazo de seguridad.
En este contexto de tolerancia cero a los residuos, los insecticidas de contacto, de origen natural y de rápida degradación como QUELAFERT® QUELAKAN se convierten en herramientas estratégicas. Su mecanismo de acción física y su composición botánica minimizan el riesgo de dejar residuos persistentes en la floración final. Además, su compatibilidad con enfoques biológicos permite integrarlo en programas donde también se puedan usar depredadores como Amblyseius swirskii en fase vegetativa. Combatir el trips en el cannabis exige, por tanto, un plan que priorice la prevención (mallas, cuarentena de plantas madre), el monitoreo exhaustivo y la intervención con soluciones específicas, efectivas y de bajo riesgo como QUELAKAN, asegurando un producto final limpio, seguro y de la máxima calidad.
Programa de aplicación integrada: pasos para eliminar el trips de tus cultivos
Fase 1: Prevención y monitoreo temprano (Desde la preparación del cultivo)
- Limpieza profunda y eliminación de restos del cultivo anterior.
- Instalación de mallas anti-insectos (malla 10×20 o similar) en todas las aperturas.
- Colocación de trampas azules de monitoreo desde el primer día (1 trampa cada 200-500 m²).
- Si el historial de la parcela es grave, considerar una aplicación preventiva con QUELAKAN al trasplante o siembra.
Fase 2: Intervención con QUELAFERT® QUELAKAN y refuerzo biológico (Al detectar los primeros trips)
- Umbral de acción: Al capturar los primeros adultos en trampas o ver los primeros daños en hojas.
- Aplicación de QUELAKAN: Realizar una pulverización completa, asegurando el mojado de brotes, envés de hojas y flores. Seguir la dosis de etiqueta.
- Refuerzo biológico: 2-3 días después de la aplicación, iniciar sueltas preventivas de Amblyseius swirskii (50-100 individuos/m²) si las condiciones son favorables (T>20°C, HR>70%).
Fase 3: Seguimiento y mantenimiento para evitar reinfestaciones (Ciclo del cultivo)
- Continuar el monitoreo semanal con trampas.
- Realizar sueltas periódicas de auxiliares según necesidad.
- Ante nuevos picos poblacionales, repetir la aplicación de QUELAKAN, respetando los intervalos. Se puede rotar con otros productos de bajo impacto (ej. aceite de neem) si es necesario.
- Nunca aplicar insecticidas químicos de amplio espectro que destruyan la fauna auxiliar establecida.
Preguntas frecuentes sobre cómo controlar y eliminar el trips
¿Qué insecticida es mejor para los trips? ¿Natural o químico?
No existe un «mejor» universal, sino el más adecuado para tu sistema. Para una agricultura sostenible, con control biológico y bajos residuos, los insecticidas naturales como QUELAFERT® QUELAKAN son claramente superiores. Proporcionan un control eficaz, preservan los enemigos naturales y minimizan los residuos. Los insecticidas químicos, aunque a veces más rápidos, son una solución a corto plazo que suele agravar el problema a medio plazo al generar resistencias y destruir la fauna útil, generando dependencia y brotes más severos.
¿Cómo eliminar los trips de forma natural en plantas de interior o huerto?
Para pequeñas escalas, el control físico es clave: 1. Chorros de agua fuertes en el envés de las hojas para derribarlos. 2. Uso de trampas azules adhesivas cerca de las plantas. 3. Aplicación de soluciones jabonosas (jabón potásico) o insecticidas naturales como QUELAKAN, que son seguros para entornos domésticos. 4. Podar y eliminar las flores, hojas o brotes más afectados. La consistencia en los tratamientos es fundamental para romper su ciclo rápido.
¿Los trips pueden dañar seriamente mi cosecha de cannabis? ¿Cómo combatirlos?
Sí, absolutamente. Los trips en cannabis dañan las hojas, reduciendo la capacidad fotosintética, y pueden afectar a los cogollos, introduciéndose entre las brácteas y dejando excrementos. Esto arruina la calidad estética y puede ser un foco de hongos. Para combatirlos: Máxima higiene y prevención. Monitoreo exhaustivo con lupa y trampas. En fase vegetativa, usar insecticidas naturales de contacto como QUELAKAN y depredadores (swirskii). En floración avanzada, las opciones se reducen drásticamente; solo se pueden usar productos de contacto y muy bajos en residuos en las primeras semanas, priorizando siempre la prevención.
¿QUELAKAN es efectivo contra todas las especies de trips?
QUELAFERT® QUELAKAN tiene una amplia eficacia contra las principales especies de trips que atacan los cultivos agrícolas, como Frankliniella occidentalis (trips de las flores) y Thrips tabaci (trips del tabaco). Su acción por contacto e ingestión lo hace efectivo siempre que la aplicación sea correcta y cubra los refugios de la plaga. Para especies con comportamientos muy específicos (como Liothrips oleae dentro de agallas), se debe evaluar la capacidad del caldo para penetrar en esos refugios. En general, es una herramienta de primera línea






